Higiene íntima

La higiene íntima de una mujer es algo importante para su confort y bien estar del día a día. Las características  de la zona genital femenina, su funcionalidad y su ubicación anatómica hacen que la zona vulvar sea, en todas las edades de la mujer, muy susceptible de presentar infecciones inespecíficas de orígenes muy diversos.
Para mantener en perfecto estado la región genital se deben seguir los siguientes consejos:

  • Evitar prendas ajustadas y ropa íntima que dificulte la transpiración
  • Lavar la ropa íntima con jabones poco agresivos y aclararla bien
  • Las duchas vaginales no se recomiendan como medida rutinaria, solo si son parte de un tratamiento médico
  • Para la limpieza de la zona íntima deben usarse productos adecuados y que no alteren la acidez de la mucosa genital
  • Evitar uso de esponjas o guantes, pueden actuar como vector de infección
  • Los perfumes y desodorantes íntimos son potencialmente irritantes y pueden enmascarar olores que son el síntoma principal de procesos que requieren tratamiento
  • Lavarse las manos previa y posteriormente a la colocación de un tampón

Existen productos específicos para la higiene íntima como jabones íntimos con propiedades calmantes o con ácido láctico que regula el pH de la zona. También hay toallitas íntimas, útiles para cuando no se puede hacer un lavado en condiciones. Como antisépticos para la desinfección de la zona genital externa existen soluciones acuosas de povidona iodada, se aplicará diluido en forma de lavado externo una o dos veces al día. Para el alivio de la sequedad vaginal existen agentes hidratantes.
Es muy importante tener una higiene íntima adecuada con productos que respeten el equilibrio natural de la flora vaginal y que sea eficaz contra los microorganismos.


Ref: Bonet R. y Garrote A.: Higiene de la zona íntima femenina. Ámbito Farmacéutico 2005; Vol. 24:76-80

 

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